Liderazgo dialógico y aprendizaje colaborativo

Facilitar el diálogo en el aula contribuye al desarrollo  y aprendizaje del alumnado. Mientras que el PowerPoint, como herramienta de enseñanza, es limitada, facilitar el aprendizaje colaborativo en el aula es mucho más efectivo ¿Cómo hacerlo? ¿Qué pautas prácticas se pueden seguir para liderar dialógicamente una sesión? A continuación vamos a describir una práctica de 5 pasos que utiliza textos, documentos, artículos y libros como fuente de conocimiento:

Paso 1

Seleccionamos algunos textos sobre el tema que queramos trabajar para que el grupo los lea, antes de clase. También se les pueden entregar/señalar párrafos críticos para que los lean antes de iniciarse la sesión. Esta última opción nos asegura que toda la clase ha leído el material. Toda la clase tiene que tener una copia de los textos durante la sesión.

Paso 2

Organizamos el aula en círculo, si es posible, e introducimos el propósito y proceso que vamos a seguir durante la sesión. Podemos mencionar que todos tendrán la oportunidad de hablar.

Paso 3

Los alumnos hablan sobre lo que han leído. Comentarios, preguntas, desacuerdos y argumentos son bienvenidos. Como líderes dialógicos de la sesión, prestamos atención a los roles presentes durante la misma: movilizadores, seguidores, facilitadores y opositores, interviniendo para “garantizar el equilibrio” de todos ellos y evitar que el diálogo se torne en discusión. Los alumnos leen partes de los textos a los compañeros. Como líderes dialógicos de la sesión, hacemos comentarios, preguntamos, resumimos, aseguramos la participación respetuosa de todos y añadimos coherencia a la conversación.

Paso 4

El líder dialógico actúa menos como docente y más como coach, teniendo cuidado de no dominar la conversación.

Paso 5

Cerramos el diálogo con el pensamiento final de cada alumno.

Con este método, cada uno de los alumnos puede intentar hablar como experto y como estudiante, se representan todos los modos de aprendizaje: visual, auditivo y kinestésico y se motiva a introvertidos y extrovertidos. Al final de la sesión se respira un ambiente de mayor comunidad en el aula. Los alumnos se sienten más unidos que al comienzo de la sesión. Se trata de un trabajo de aprendizaje colaborativo que implica dejar de lado el PowerPoint y la lección magistral.

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